LA LEY DE BOSQUES SE JUEGA EN CÓRDOBA

  • La provincia de Córdoba conserva menos del 5 % de su superficie de bosques nativos.
  • Por estos días, y a toda velocidad, la legislatura local planea aprobar la  actualización del ordenamiento territorial de bosques nativos (OTBN) en un proceso irregular y viciado.
  • El nuevo proyecto de OTBN  planea alterar las categorías de conservación de los bosques nativos establecidas en el artículo 9 de la Ley 26.331.
  • La re-categoriación dentro del marco de los OTBN va en contra de la Ley 26.331, la Ley 25.675 y la Resolución 236/12 del COFEMA.
  • El 4,3% de la deforestación mundial ocurre en Argentina y genera el 21% de las emisiones de CO2 de nuestro país. Argentina está en el puesto 9° de los países con más deforestación.
  • Por eso, es en Córdoba donde comienza, otra vez, la defensa de los bosques nativos, la vigencia de la Ley 26.331 y las medidas de mitigación del cambio climático.

Por María Eugenia Testa

La provincia de Córdoba conserva menos del 5 % de su superficie de bosques nativos, el resto del territorio boscoso original ha sido convertido a tierras de cultivo, pasturas o resultan bosques degradados.

Por estos días, y a toda velocidad, la legislatura local planea aprobar la modificación de la Ley Nº 9.814 para actualizar el ordenamiento territorial de bosques nativos (OTBN) de acuerdo a lo que establece la Ley 26.331 (Ley de Bosques). El cambio a último momento de la ciudad en la que se realizaría la audiencia pública y el consecuente amparo presentado por organizaciones sociales, que fue avalado por la Justicia, complican la intención del Ejecutivo local.

En el marco de lo que establece el artículo 6 de la Ley 26.331[1], el gobierno provincial convocó a mediados de año a una mesa multisectorial para realizar la actualización del OTBN. Pero todo fue un simulacro. En el mes de septiembre las entidades rurales[2] presentaron su propia propuesta de OTBN ante la legislatura que devino en proyecto del oficialismo.

Este tipo de vicios en el proceso de aprobación del OTBN no es nuevo. La elaboración del primer ordenamiento provincial estuvo plagada de irregularidades y no cumplió con los criterios establecidos por la ley nacional. El resultado fue un mapa muy a gusto de las entidades rurales y uno de los peores a nivel nacional. Pero aún así, no les resultó suficiente.

Primer OTBN de la Provincia. Fuente: leydebosques.org
Primer OTBN de la Provincia. Fuente: leydebosques.org

El nuevo proyecto de OTBN, nacido de la sociedad de las entidades rurales, del ejecutivo provincial y otras fuerzas políticas como la UCR,  planea alterar las categorías de conservación de los bosques nativos establecidas en el artículo 9 de la Ley 26.331. De esta forma, lo que se busca es permitir en las áreas de mayor conservación (Categoría I, rojo) la práctica del rolado[3], para garantizar el avance de la ganadería. Es decir, se establece abiertamente una re-categorización de las zonas rojas a zonas de menor nivel de conservación (Categoría II, amarilla). Lo mismo sucede con la re-categorización de zonas de amarillo a verde (categoría III: sectores de bajo valor de conservación que pueden transformarse parcialmente o en su totalidad).

En primer lugar, la re-categoriación va en contra de la Ley 26.331, teniendo en cuenta que entre sus objetivos se encuentran el de promover la conservación mediante el OTBN y la regulación de la expansión de la frontera agropecuaria y de cualquier otro cambio de uso del suelo; y el de implementar las medidas necesarias para regular y controlar la disminución de la superficie de bosques nativos existentes, tendiendo a lograr una superficie perdurable en el tiempo.

Por otro lado, la modificación de las leyes ambientales no pueden significar un retroceso en los  niveles  de  protección  alcanzados  con  anterioridad, ya que esto atenta contra principios  ambientales consagrados en la Ley 25.675 General del Ambiente, como el “preventivo”, el “precautorio”, el de “equidad intergeneracional”, el de “progresividad” y el de “sustentabilidad”. Debe ser claro que estos principios no son optativos para los gobiernos, sino que deben integrar todas las decisiones y actividades de carácter ambiental.

Además, el COFEMA (Consejo Federal de Medio Ambiente) en su Resolución 236/12 titulado “Pautas metodológicas para las actualizaciones de los OTBN, estableció que las revisiones de los ordenamientos deben observar el “principio de no regresividad”[4], y acorde con ello, que los cambios de zonificación prediales deberán ser concedidos solamente para casos excepcionales y nunca ser de aplicación general y sistemática. Y solo pueden sustentarse en mejoras en los datos de localización de los bosques.

Este intento de avanzar sobre lo que queda de bosques nativos en Córdoba es de significancia superlativa para la Ley de Bosques. Cualquier retroceso de lo alcanzado por los OTBN –sea poco o mucho- significará una luz verde para el avance de las entidades rurales que están ávidas por que la ley quede fuera de juego.

La situación de los bosques en Argentina sigue siendo grave: el 4,3% de la deforestación mundial ocurre en nuestro país[5]; de acuerdo a la Global Forest Watch (GFW), Argentina ocupa la 9° posición en el listado de países con mayor pérdida de cobertura forestal en el período 2001-2014; y el 21,1% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) locales proceden del cambio de uso del suelo y silvicultura[6]. Recordemos que Argentina está entre los 25 mayores emisores mundiales.

En un contexto de urgencia climática como el actual, pensar en disminuir las áreas de bosques en lugar de aumentarlas es irracional e irresponsable.

Por eso, es en Córdoba donde comienza, otra vez, la defensa de los bosques nativos, la vigencia de la Ley 26.331 y las medidas de mitigación del cambio climático. No podemos darnos el lujo de dejar que las entidades rurales decidan sobre todo esto.

[1] “…Cada jurisdicción deberá realizar y actualizar periódicamente el Ordenamiento de los Bosques Nativos, existentes en su territorio….”

[2] Sociedad Rural Argentina, CONINAGRO CARTEZ y FAA.

[3] Incluso, la nueva iniciativa plantea la posibilidad del uso de químicos para desmontes.

[4] El principio de no regresividad en materia ambiental, fue consagrado por resolución del Congreso Mundial de la Naturaleza en el marco de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, de la cual Argentina es miembro.

[5] Datos IPCC

[6] Tercera Comunicación Nacional de la República Argentina a la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (2015)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s